La unidades de Caballería de la Policía Nacional

Historia

 Los antecendentes recientes de la Unidad de Caballería nacen en 1825 por Real Orden de 1 de septiembre y organizándose en el cuerpo de Celadores Reales, en base a un Regimiento de Caballería.

Estaba constituido por cuatro escuadrones, cada uno con cuatro compañías, y un total de unos 400 efectivos.

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Celador Real de 1825


Estructura organizativa 

Las Unidades de caballería de la Policía Nacional, se encuentran encuadradas dentro de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, concretamente en la Jefatura de Unidades Especiales

A fecha de hoy hay una Sección Central Operativa en Madrid y tres Unidades periféricas sitas en Madrid, Sevilla y Valencia.

Independientemente de la cantidad de grupos operativos que tenga asignada la Unidad, cada una de las bases tiene en su estructura un equipo de mando y apoyo con funciones de soporte al jefe de la Unidad. Esta área tiene asignadas funciones de ayuda a la Unidad, entre las que destacan los siguientes servicios  

  •  Servicio de herraje y guarnicionería Servicio veterinario prestado por personal externo y/o por personal de la Unidad de División del Personal.
  •  Servicio de alimentación.
  • Servicio mecánico y logística
  • Servicio de medios económicos
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Estructura de la Unidad Especial de Caballería

En la Sección Central Operativa encontramos dos áreas de gran importancia para el buen funcionamiento de los escuadrones. Por un lado el centro de adiestramiento, encargado de la selección del personal, de la formación continua de los jinetes y amazonas y de la selección y distribución de equinos a las demás Unidades, y por otro, el área de innovación y desarrollo con la función de investigar y probar nuevos equipos y tecnologías tanto para el jinete como para el caballo.


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Despliegue de la Unidad de Caballería


Funciones 

Función proactiva; basada en el patrullaje activo, la presencia de equinos en lugares de difícil acceso y zonas verdes, colaboración en dispositivos de seguridad y protección de lugares y personalidades.

Función reactiva; intervención ante grandes masas, mantenimiento y restablecimiento de la seguridad ciudadana y colaboración con otras Unidades de contención.

Función de representación; basada en la representación institucional de la Policía y de la Unidad, demostraciones de la operatividad y fomento de la actividad deportiva y competición.

Y por último, función de investigación y desarrollo, encomendada principalmente a la Unidad central donde se trabaja fundamental por la mejora en la selección y calidad de materiales y equipos para la Unidad, selección de equinos, adiestramiento y colaboración con otras Unidades montadas de carácter nacional e internacional.

Selección del personal 

El primer requisito fundamental para ser partícipe de esta unidad es ser funcionario de la Policía Nacional.

Los funcionarios que quieren formar parte de la especialidad de caballería han de superar las siguientes pruebas: conocimientos teóricos ecuestres, un test psicotécnico, pruebas físicas y finalmente una entrevista personal dirigida por un psicólogo de la División de Formación y Perfeccionamiento, apoyado por un miembro de la especialidad.

Aquellos que superen las mismas, comenzarán el correspondiente curso de capacitación, que en la actualidad tiene una duración aproximada de un mes y medio (6 semanas).

En él, los futuros componentes de la Unidad, adquirirán los conocimientos básicos necesarios para el desarrollo de la actividad policial de la especialidad.

Una vez que los miembros han accedido a la Unidad de caballería, siguen formándose mediante la práctica diaria y la participación en cursos de perfeccionamiento que se desarrollan de forma puntual, siendo alguno de ellos en colaboración con entidades civiles. Esa formación se encuentra plasmada en el denominado “Plan Anual de Adiestramiento”, cuyo objetivo es mantener un nivel óptimo de operatividad.

Selección de equinos 

Existe cuatro modalidades de incorporación de animales; la compra, la intervención judicial, la donación y el convenio con el Servicio de Cría Caballar.

Actualmente, la Unidad incorpora el 95% de sus ejemplares a través del convenio con Cría Caballar, el restante lo es a través de donaciones e intervenciones judiciales.

Cuando alguna Unidad demanda semovientes, se crea una comisión desde la Sección Central Operativa al efecto en la que participa un mando y generalmente el veterinario de la Unidad.

Los animales que se incorporan vienen con una doma de pesebre muy incipiente, por lo que dan todos sus pasos de aprendizaje en las Unidades de la Policía Nacional. Para ello, éstas cuentan entre su funcionariado con personal experto en doma que ha realizado el curso de desbravador de potros, que convoca periódicamente el Servicio de Cría Caballar.

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Funcionarios de la Policía Nacional entrenando con los equinos. Fuente el País.

Finalizado el periodo de desbrave e iniciado el 1er periodo de doma, se le va iniciando también a la aclimatación a ruidos, paso de charcas, acercarse al fuego, uso de banderas y elementos sorpresivos, cercanía a grupos de persona, etc